Palos y Piedras (Parte II)

¿Quién está al otro lado?

Caminó procurando no hacer ruido, como su padre le había enseñado, y llegó hasta la habitación donde Elsa le esperaba.

–¿Ha vuelto? –le preguntó con los ojos bien abiertos.

–No te preocupes, ya volverá –contestó mientras se metía en su cama–. Buenas noches.

–Buenas noches.

Y la luz de la lámpara se extinguió.

…//Conoce el desenlace//…

Palos y piedras (Parte I)

La única manera de sobrevivir es bajo tierra.

–Es hora de irse a la cama.

–Noooo –rogaron Elsa y Calvin al unísono.

­–Se ha hecho tarde, sabéis lo qué significa –dijo Clyde en tono conciliador.

–Cuéntanos otra historia, papá –rogó la niña con los ojos llenos de esperanza.

–Si os portáis bien, mañana os contaré otra.

A regañadientes, los niños se fueron a su habitación seguidos de cerca por Clyde. Se sentó entre las dos camas, esperando a que estuvieran bajo el calor de las gruesas mantas. Una vez tapados hasta la barbilla, Clyde les dio un beso en la frente a cada uno. Ellos sonrieron y se acomodaron en sus lechos. Clyde se levantó, se detuvo en el umbral de la puerta y se volvió hacia ellos.

…//El relato continúa//…

Realidad 7.0 (Parte II)

Parecido, pero no el mismo…

–Ah, claro. Es su primera vez, y como tal merece una explicación. Nos encontramos en Mundo Siete o, para que lo comprenda, la realidad número siete punto cero. En esta realidad el champú y acondicionador Silverstar es el más vendido.

…//Llega el desenlace//…

Realidad 7.0 (Parte I)

30 minutos para escoger champú…

Champú y acondicionador “Silverstar”. Era la primera vez que lo veía en las estanterías de cosméticos, pero prometía un cabello brillante y sano. Solo quedaba uno, así que debía de ser bueno. Lo echó al carro y se dio por satisfecho. Había tardado treinta minutos en elegir el champú y otros diez el dentífrico. Y cada vez que iba a supermercado pasaba por lo mismo. Tampoco es que le importara, no tenía ninguna prisa. Nadie le esperaba en casa y no había ningún trabajo al que tuviera que acudir.

…//El relato continúa//…

El lugar improbable

¿Qué misterios esconde el desván?

Fue el abuelo el que nos reveló la existencia del pasaje secreto. Nos lo contó una noche, en la residencia, cuando las pastillas para la cabeza no le hacían efecto y se ponía a hablar de esto y de aquello. Nos lo contó como si fuera un cuento, por lo menos al principio. Después, terminó asegurándonos que el desván de nuestra casa estaba plagado de misterios, y que uno de ellos era la puerta a otro mundo. Nunca nos dijo a dónde llevaba aquella puerta de color rojo, solo que llevaba a un lugar peligroso y que nunca debíamos cruzarla.

…//El relato continúa//…

Alguien muy cercano

La amo. Desde la primera vez que posé la vista en ella, me vi irremediablemente enamorado. Nunca he amado a nadie con tanta intensidad, en toda mi vida. No exagero al decir que mi corazón le pertenece, y no me importa que suene romántico. En el fondo, todos lo somos un poco.

…//El relato continúa//…

El miedo

En la soledad de la montaña.

Es una historia triste, la verdad, pero que merece ser contada. Al fin y al cabo, es una historia sobre el amor imperecedero de una madre, y de lo que estamos dispuestos a sacrificar por un hijo. Aunque sea una vida.

…//La historia continúa//…

Ciclo Cerrado

A la luz de una bombilla.

El lugar en el que despertó le resultaba familiar. Se levantó del suelo y observó a su alrededor. Se encontraba en un cubículo diminuto con un colchón delgado como una hoja de papel y una taza de wc impoluta en la esquina opuesta. También había una puerta negra metálica, cerrada. Parecía una celda, pero no logró recordar cómo había llegado a ella. ¿Era un prisionero? Se sentía débil, como si no hubiera comido en semanas. ¿Cuánto llevaría sin comer? Tampoco lo recordaba. Ni siquiera recordaba cómo se llamaba.

…//El relato continúa//…

Carne a la brasa (Y una muerte inesperada)

¿Suplicarás por tu vida?

Aunque sonase increíble, ser asesino a sueldo, podía resultar aburrido. Para Daga –su alias profesional, su nombre real no sonaba tan peligroso–, sentarse a esperar a su víctima no era en absoluto estimulante. Se cruzó de brazos y aprovechó para acariciar la empuñadura de la Walther nueve milímetros que llevaba bajo la chaqueta. Sentir el tacto frío en la punta de los dedos le reconfortaba.

…//La historia continúa//…

La misteriosa historia de Brad “El As”

¿A quién se encuentra uno en un cruce de caminos?

Permitidme que os cuente la historia de Brad “el As”. Un chico al que conocí hace unos cuantos años, y del que casi nadie sabía casi nada. Conocerle me cambió la vida. Ahora, al borde de la muerte, y en la cama del hospital, me gustaría contársela a quien me quiera escuchar.

Hace cinco años más o menos, conducía un camión de varias toneladas. Cualquiera que haya sido transportista se hace una idea de la de horas que pasa uno en la carretera. En mis idas y venidas, descubrí un club llamado “Dante”. Era un tugurio en medio de la nada, pero la comida era buena y el precio aceptable. Me pillaba de paso cuando regresaba del reparto, además el “Dante” disponía de un pequeño escenario donde se celebraban conciertos cada viernes por la noche. Me gustaba la cerveza que tenían y la música en directo, así que me convertí en un habitual.

…//La historia continúa//…