Palos y Piedras (Parte II)

¿Quién está al otro lado?

Caminó procurando no hacer ruido, como su padre le había enseñado, y llegó hasta la habitación donde Elsa le esperaba.

–¿Ha vuelto? –le preguntó con los ojos bien abiertos.

–No te preocupes, ya volverá –contestó mientras se metía en su cama–. Buenas noches.

–Buenas noches.

Y la luz de la lámpara se extinguió.

…//Conoce el desenlace//…

Sorteamos un ejemplar de “TRANSLÚCIDO”

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¡Y cruza los dedos!

Tenes tiempo hasta el lunes 21 de septiembre.

¡Mucha suerte!

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Realidad 7.0 (Parte II)

Parecido, pero no el mismo…

–Ah, claro. Es su primera vez, y como tal merece una explicación. Nos encontramos en Mundo Siete o, para que lo comprenda, la realidad número siete punto cero. En esta realidad el champú y acondicionador Silverstar es el más vendido.

…//Llega el desenlace//…

El miedo

En la soledad de la montaña.

Es una historia triste, la verdad, pero que merece ser contada. Al fin y al cabo, es una historia sobre el amor imperecedero de una madre, y de lo que estamos dispuestos a sacrificar por un hijo. Aunque sea una vida.

…//La historia continúa//…

Ciclo Cerrado

A la luz de una bombilla.

El lugar en el que despertó le resultaba familiar. Se levantó del suelo y observó a su alrededor. Se encontraba en un cubículo diminuto con un colchón delgado como una hoja de papel y una taza de wc impoluta en la esquina opuesta. También había una puerta negra metálica, cerrada. Parecía una celda, pero no logró recordar cómo había llegado a ella. ¿Era un prisionero? Se sentía débil, como si no hubiera comido en semanas. ¿Cuánto llevaría sin comer? Tampoco lo recordaba. Ni siquiera recordaba cómo se llamaba.

…//El relato continúa//…

Carne a la brasa (Y una muerte inesperada)

¿Suplicarás por tu vida?

Aunque sonase increíble, ser asesino a sueldo, podía resultar aburrido. Para Daga –su alias profesional, su nombre real no sonaba tan peligroso–, sentarse a esperar a su víctima no era en absoluto estimulante. Se cruzó de brazos y aprovechó para acariciar la empuñadura de la Walther nueve milímetros que llevaba bajo la chaqueta. Sentir el tacto frío en la punta de los dedos le reconfortaba.

…//La historia continúa//…